WhatsApp, Instagram, Calendar y Trela conectados en una sola bandeja: cero fricción para el paciente y para recepción. El asistente toma la carga repetitiva y la entrega resuelta, para aumentar a su equipo, no para reemplazarlo.
El motor ya está andando: esta propuesta es cómo se conecta con su clínica.
Atención 24/7 sin rotar guardias, una agenda que se llena sola, pacientes que no se pierden y recepción liberada para lo clínico. El riesgo del primer mes es nuestro, no suyo.
Asistente propio atendiendo WhatsApp y web las 24 horas, todos los días.
Disponibilidad real sincronizada con la agenda de la clínica, en los dos sentidos.
Seguimiento automático y derivación por subespecialidad. Cada consulta queda registrada.
Panel con el historial completo de cada paciente y un resumen mensual de qué pasó.
Preferimos decirlo antes de que lo descubran. Estas cuatro fronteras no cambian con ningún plan.
Tres pasos: conectamos las cuentas, probamos con casos reales y queda vivo. La migración la hacemos nosotros.
Todo lo que ya usan · conectado en una sola interfaz
Después de firmar, la semana 1 arrancamos con el relevamiento y los accesos. Si tiene sentido, esa primera semana podemos visitar el local.
Servicios, precios, horarios, criterios de urgencia y tono. Una reunión de una hora. La clínica entrega accesos y credenciales (WhatsApp, Meta, Calendar).
Conexión de canales, carga del conocimiento y pruebas internas. De la clínica: nada.
El asistente atiende pacientes reales con nosotros mirando cada conversación. Media hora para que recepción vea el panel.
Lo que pasó, sobre la mesa. Ajuste de lo que haya que ajustar. Una reunión de una hora.
El número, tal cual está.
Google Calendar, Trela, papel, lo que sea.
Nos encargamos de las tecnicidades apenas los encargados del área nos den los accesos pertinentes.
Eso es todo lo que necesitamos por escrito. El resto (servicios con precio, qué consideran urgencia, quién atiende cuando el asistente deriva) se releva en la reunión de la semana 1.
Del criterio de urgencia llevamos un borrador para que no arranquen de cero, pero la lista la firma la clínica: los criterios clínicos son de sus médicos, no nuestros.
Y cada conversación queda registrada en un panel con métricas: la data de los pacientes se convierte en información para tomar decisiones del lado de la clínica.
El asistente anda las 24 horas. Si algo falla, lo resolvemos nosotros y la clínica se entera porque se lo contamos, no porque lo sufre.
Cambios de horario, precios, servicios o criterio: los hacen desde el panel, o nos los piden y los hacemos.
Un resumen mensual de qué entró, qué se agendó y qué quedó sin atender.
Los mensajes de WhatsApp los cobra Meta directamente y se facturan aparte, al costo.
Una clínica que responde las 24 horas, una agenda que se llena sola y ningún paciente perdido: todo operando desde la semana 4.
Si al llegar al día 30 el sistema todavía no generó sus primeros turnos agendados, seguimos trabajando sin cobrarle la mensualidad hasta que los genere.
Cada turno queda a la vista en su panel: el riesgo es nuestro, medido, no prometido.
Si deciden avanzar: confirman por escrito, el relevamiento arranca esa misma semana, y en la semana 4 el asistente atiende pacientes reales con nosotros al lado. Si después de esta conversación quedan preguntas de operativa diaria, preferimos una tercera reunión antes que arrancar con supuestos. Es más barato para todos resolverlo ahora.
Lucas Pereira · Arthur Le Forestier · ClinicVia, un producto de Alarife y L. Pereira
Si queda alguna que no está acá, la resolvemos en la llamada.